A UNA FALSA PENÉLOPE

Quirites, yo os aseguro

que tal como llora

y se queja ahora

por su marido cornudo

lloraba y se quejaba antes

al recibir sobre los muslos

a la multitud de sus amantes

Fingida Penélope

de castas maneras

no andarías tan ufana

ni tan altanera

si como yo lo sé

tu marido supiera

que de los veinte años

en los que pecar anhelas

ramera, te quedan diez.

***

ELOGIO DE LA MATRONA

Casio, por mortificarme

dice que mis poemas

son menos gráciles doncellas

que respetables matronas

llenas de pompa, recato y pesadez

Pero, por favor, ¡ pensad en las matronas!

Tienen buenos muslos y un buen regazo

dispuesto a la acción.

Los que habéis leído a Catón y Columela

os pregunto, decidme

¿ Dónde se hinca mejor el arado?

¿ En la tierra ya desbrozada

o en la que no ha sido hoyaa jamás?

Dejad de lado vanidad y prejuicios

y necias ansias de ser los primeros

una buena matrona recatada y tranquila

si sois comprensivos, elegantes y divertidos

os procurará placeres que, a su marido

no suele dar.

***

DÍPTICO PARA LÍVIA

I. Celebración de Lívia

Es Lívia

la de ojos como carbones

y cabellos

como el oscuro Ponto

la que tiene

mi ánimo suspenso

y mi corazón

revuelto

¿ Cómo podré celebrarla

y cantar feliz a su risa

a su aliento a su cuerpo

con claras y concertadas palabras?

¿ Hablaré acaso

de la vid de sus labios

donde se destila

como el más dulce néctar

el más sabroso de los vinos?

¿ O de sus blancos pechos

frescos como granadas

rojas y recién lavadas

tiernos como la suave leche

blandamente derramada?

¿ Acaso olvido sus caderas

acogedoras y plenas

cálidas y con ámbar perfumadas?

¿ Y qué hay de la puerta

por los muslos custodiada

que el amante abre por la tarde

cuando el portero y toda la casa

ignorantes duermen?

***

II. Consolación a Lívia.

Todo eso de lo que hablábamos, Lívia

pasará.

Serán cenizas los negros carbones

y helará el Noto el oscuro Ponto

cubriendo de escarcha las olas

que mueren en tu frente

Se secará la vid y el vino

no volverá a asomarse

en la punta de tu lengua

durante el combate de los labios

Caerán tus pechos frescos

ya no como granadas

sino como membrillos

Y acaso tus caderas serán más plenas

mas ya no tan acogedoras

¿ Dónde estarán los jóvenes

que venían a cantarte

o componían versos para celebrarte?

Ya no te seguirán por los pórticos

ni esperarán bajo tu ventana

ni llamarán a tu puerta

ni te consagrarán su mirada

¡ Cómo echarás de menos

lo que tanto desdeñaste!

Quiero que sepas, Lívia

que cuando todo eso pase

y caigan marchitas las rosas

de los blancos muros

de tu pasada belleza

yo te seguiré amando

No buscaré otro motivo para mis versos

No perseguiré a otra bajo los pórticos

No iré a cantar frente a otra puerta

Mi amor y mis versos siempre serán de Lívia

aun en la última laguna, más allá de Caronte.

***

DONDE DIJE LÍVIA DIGO JULIA

¡ Que me llamen inconstante!

o, mejor, aun, ¡ que me llamen insincero!

convendréis conmigo que, si uno es sincero

es imposible que sea constante y

siendo constante muy difícil lo tiene

para también ser sincero

Muda el tiempo y su mudanza

muda también amores y penas

¡ Oh, fugaces escapan las horas

y veloces las pasiones pasan!

Prometí a Lívia mi amor

para los tiempos difíciles

de la marchitez de su belleza

¡ Cuán honesto soy al abandonarla

en el esplendor de sus encantos!

Por Julia, oh, Julia, dulce Julia

que comparte conmigo

la blancura del lecho

la oscuridad de la vida

la dulzura del hecho.